La crioterapia es un procedimiento mínimamente invasivo, con escasa morbilidad y alta efectividad clínica en el tratamiento del cáncer prostático.
El tratamiento se realiza bajo anestesia raquídea y sedación y consiste en la introducción, por vía perineal y bajo control ecográfico transrectal, de varias criosondas en el interior de la próstata. De igual modo, se controla la temperatura mediante termosensores y se protege la uretra mediante un sistema de calentamiento.

Una vez colocadas las criosondas en su posición correcta, se realizan dos o tres ciclos de congelación-calentamiento para asegurarse de la muerte de todas las células cancerígenas. El procedimiento dura entre 2 y 3 horas aproximadamente.
El paciente es dado de alta a la 8-12 horas.
Las principales ventajas de la Crioterapia son:
- Procedimiento mínimamente invasivo que permite tratar pacientes en los que por diversos motivos no está indicada la cirugía (patología, edad, anticoagulantes..).
- Se evitan los efectos secundarios de la radiación a corto y largo plazo de la Radioterapia y Braquiterapia como son la cistitis radica, proctitis, sangrado digestivo intermitente y de la cirugía radical ( incontinencia, sangrado, infección, fístulas …)
- Escasas complicaciones con incidencia de incontinencia urinaria inferior al 1%.
- Tasas de impotencia inferiores al 50 % ( al año) que mejora con el tiempo.
- Tiempo de hospitalización mínimo (8-12 horas).
- Recuperación más rápida, se suprime la necesidad de transfusiones sanguíneas (con los riesgos derivados de VIH, hepatitis B y C) y otras complicaciones posquirúrgicas (ingreso, infecciones, hematomas, hernias, fístulas).
- Posibilidad de repetir el procedimiento, no suponiendo riesgo adicional para el paciente y no excluye la cirugía o radioterapia posterior si por algún motivo hiciera falta.
- Permite tratar pacientes en los que han fallado otras técnicas como la Radioterapia externa y la Braquiterapia.
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